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miércoles, 28 de septiembre de 2022

Sinceridad


Algunos días no sé dónde está el cielo
Ni siento la tierra bajo mis pies
Algunos días abrazo mi sombra
Otros huyo de ella
Algunos días quisiera volar lejos
Un soplo de aire que se funde con el viento
Para no volver a caer

Persiste el encierro tan lejos mío
Llama a mi puerta pidiendo sal
Cansado en el alma, estalla en pedazos
Como un pecador que sonríe en el espejo
Su cegera es fruto de su decisión

Algunas noches no encuentro mi reflejo
Ni el sonido de mi voz
Algunas noches me pierdo en el camino
Veo carteles sin dirección
Algunas noches quisiera fundirme
Como una gota que se encuentra con el océano
Para no volver a temer

Es el secreto dibujado en la pared
La persistencia de una máscara de papel
No queda más nada que vos y yo
Siluetas negras, ojos que me esperan
No me mires más, ya no puedo más
Con mi nombre
Con mis penas

Algunas tardes me reconozco en la frontera entre el día y la noche
Toco los acordes de la soledad
Algunas tardes me acuerdo de vos
Pero huyo de mi sinceridad
Algunas tardes quisiera volver en el tiempo
Como las agujas de un reloj que tocan las 12
Para poder volver a empezar

miércoles, 29 de septiembre de 2021

Quebrado

Quieto, mi brazo es quebrado por espinos.
Veo un rostro que sonríe entre espasmos.
Sus ojos brillan entre lágrimas contenidas,
Perturban cada centímetro de mi ser .

Quemando, mi pierna sangra por el deseo.
El sol se hunde, se esconde de mi vista.
Un camino se pierde entre la niebla,
Hace tiempo que intenté escapar.

Hundido, mi corazón estalla entre mis heridas.
Cada ser que sueña se enfrenta a sus pesadillas.
Abrázame fuerte, porque puede que hoy sea el último día
Antes de que me desvanezca en la lluvia.



martes, 15 de junio de 2021

El mundo sin vos

Vi la fotografía rota en un cajón,
Una flor seca caía al entrepiso.
El día era triste, de nubes grises,
Como tus ojos esa última vez.

Caminaba por ese viejo camino,
Las hojas amarillas sonaban bajo mis pies.
Pero no era lo mismo sin vos,
Sabía que esta vez era solo yo.

Yo creía en el mañana,
Pensaba que sería mejor que ayer.
¿Acaso fue algo que dije?

Las estrellas siguen ahí cada noche,
Se ocultan con el amanecer.
Las observo llegar e irse
Porque ya no puedo dormir.

Me dijiste que así sería mejor.
Dimos todo y ahora no tengo nada.
Te fuiste, pero todavía te siento a mi lado.
¿Cómo puedo seguir adelante?

Lento, sigo avanzando paisajes conocidos.
Me abrazaré en nuestro lugar.
Algún día todo habrá pasado hace mucho tiempo,
Pero nunca te olvidaré.



miércoles, 9 de junio de 2021

Gregorio Muslard

Gregorio Muslard empieza su día con dolor.
Hace años que es viudo, de ella sólo le queda un jarrón.
Compra el pan y alimenta a las palomas.
Mírenlo tratar de llamar su atención.

Gregorio Muslard, se agacha despacio sostenido por su bastón.
Rasca la tierra y saca las malezas de sus flores.
Hace mucho que nadie le ayuda a hacerlo.

Sólo y despreciado,
Ni sus hijos lo quieren.
Él lo intentó.
Pide perdón, pero ya nadie le cree.
Sólo quisiera un segundo para decir
Que él lo intentó.

Gregorio Muslard, ahora vive en un asilo.
Nunca fue su elección.
Los días se pasan, la pared es la misma.
Postrado en la cama, ve a la gente ocupada pasar tras la ventana.
El teléfono nunca sonó.

Gregorio Muslard, murió sin que nadie le respondiera.
El encargado se pregunta si alguien vendrá.
"Parece que no".
Cierra la tapa, ya pronto lo enterrarán.
Gregorio Muslard, ¿quién lo va a recordar?



martes, 1 de junio de 2021

Take 1 [Escritura improvisada 3]

Ayer pensaba de nuevo en esa calle de tierra
Donde nada era real.
Los ojos recorrían a los niños jugando
Con sonrisas que ya no existen.
Te invitaría a que me acompañes,
Pero es un lugar que se perdió en el tiempo.
Volvemos sólo en sueños, aunque no pensamos detenernos.

El árbol roto era amarillo, y sus raíces duras.
Podría pasar horas viendo las hojas caer,
Sentado en el mármol blanco.
En la lejanía estaba la eterna estela de humo blanco
Que partía el cielo en dos.
Creo que todavía la veo.

Entre baldosas viejas corría el agua.
Los nomeolvides crecen alrededor.
Cuando camino, mis pies me elevan del suelo.
Si quiero correr, avanzo despacio.

La noche cae serena en el barrio de las calles de tierra,
Con el ocaso nace un nuevo día.
A veces quisiera haber podido quebrar los huesos de los payasos, 
Cerrar los ojos y no escucharlos.

Grito mi nombre, pero ya no tiene el mismo significado.
Hundido en la hierba que silencia
El peso rompe mis rodillas.
Pero no es el final.
Sé que no es el final
Para mí.



sábado, 15 de mayo de 2021

Primeros pasos

Sus pequeñas manos formaron una rosa de papel.
Jugaba sobre una alfombra de color pastel.
Las horas transcurrían sin ser percibidas,
Como un grano de arena en el desierto.

Sus ojos perciben los más sutiles movimientos.
Figuras diminutas se esconden bajo el sillón,
Sombras fugaces bailan bajo el sol de la tarde,
Y la tetera silba chillona, queriendo llamar la atención.

Los cortos pasitos se mueven por la sala.
El mundo es nuevo, los colores brillan.
Los olores llaman, y los sonidos atraen.
Torpemente, el movimiento lleva al descubrimiento.

Sonrisas acompañan al aventurero,
Dos manos le indican el camino.
Es el primer paso en una historia nueva.
Un hito que jamás recordará.



Pensamientos

Contempla la obra en tus manos. 
Dime qué es lo que ves.
Quebraste el hueso y separaste la carne.
Dejaste sin alma a un corazón roto.
No pareció importarte cuando le diste la espalda.
Hiciste oídos sordos a un lamento lejano.

El mármol y la humedad,
Dorados ante el tímido sol otoñal.
Descansan los cuerpos a tu alrededor.
Ya nunca podrás recuperar lo que dejaste ir.
Las risas y los llantos, el deseo y el enojo,
Ya no más.
¿De qué sirvió el silencio?

Una nota que se pierde en el aire
Es olvidada si nadie la escucha.
Las palabras que dijiste
Quedaron marcadas como hierro caliente.
Ni el Segundo ni el Séptimo círculo quisieran recibirte.

El poeta reflexiona. 
Contempla la obra de sus manos.
Es posible que sea demasiado duro.
Es posible que sea injusto.
Giros que estallan en su boca.
Tierra que brota de sus manos.

¿Es el deseo de enmendar más fuerte que la ruptura?




jueves, 5 de noviembre de 2020

Canto a Eouga (extraído de los anales de una era perdida)

Busca. Corre. Vive.
El mundo late con tus pasos.
Eouga escucha tu silencio.
Busca. Corre. Vive.
Eouga protegerá tu sendero,
La sombra no te alcanzará.

Busca. Corre. Vive.
El viento recorrera los campos.
El viento será tu sendero.
Busca. Corre. Vive.
El canto de las amélidas te llamará,
Su morada te recibirá.

Busca. Corre. Vive.
Siente el fuego, siente el agua
La tierra alimentará tu alma.
Busca. Corre. Vive.
Eouga guiará tu camino,
Ningún mal se allegará a ti.

Busca. Corre. Vive.
Mira el mundo, siéntelo en tí.
La música de los pacoyi al alba,
El rugido de los moltros al anochecer.
Las caricias de los priyofs a sus crías,
El lento paso de los tortugrots.
La esplendorosa figura del ave gran,
La misteriosa aureola del Protector.

Busca. Corre. Vive.
Conoce el mundo dentro de tí.
Busca. Corre. Vive.
Eouga no te olvidará,
Nunca.



El canto es extraído de un rito de los Kogna, que es una de las dos tribus que habitan el archipielago de Foltos.
Eouga es la deidad encargada de proteger a el pueblo. Es la más venerada hacia la Edad de las Ruinas. Representa el bien y la familia, y protege a los viajeros. Se encarna en el ave pacoyi, que es un pequeño pájaro blanco que generalmente canta a la madrugada, y cuyo sonido es símbolo de buena suerte.
El rito del que se habla es uno que hacen los exploradores la noche antes de partir. Beben una extraña bebida cuyo nombre los extranjeros no pueden saber, que representa las lágrimas de Eouga en la Guerra que separó a las tribus. Con eso se encomiendan al dios.
Las lágrimas para los kogna son sagradas: para ellos se desprenden del alma misma. La importancia radica en que el alma tiene dos caras, la luminosa y la sombría. Las lágrimas provienen de la cara luminosa, ya que la sensación de tristeza sólo puede sentirla un hombre bueno frente al mal.



Tawantisuyu

Montañas azules que se alzan hacia el cielo,
Cumbres nevadas que se funden con el blanco de las nubes.
El vuelo del gran cóndor, que circula por las avenidas de la gran extensión celeste
Mientras los pueblos honran a la Madre Tierra con su trabajo.
En las paredes de piedra,
En los lagos del altiplano,
En los hermosos Andes.
Bajan hacia el glorioso Tawantisuyu,
El gran imperio del inca,
Donde el maíz dorado ilumina los caminos que unen la tierra.

Parte cada alma hacia Cuzco,
La ciudad de los reyes,
Con la protección de los dioses.
Caminan por la tierra que todo lo da.
La sienten bajo sus pies,
Respira con cada ser vivo.

Cantan los chamanes en lenguas extrañas,
Cantan las gentes de los aiyu cada mañana.
En el glorioso Tawantisuyu,
El gran imperio del inca.

Machu Pichu. Fotografía de Martín Chambi.


viernes, 23 de octubre de 2020

Ciclos

Percepción e intensidad. 
El otro por sobre el rasgo más imperceptible. 
Llega el cielo tras mí. 
Rompe las barreras, quiebra el hueso de la soledad. 
Trata sobre el río que llega al mar. 
Como un viaje que nunca va a terminar. 
Caminos, paisaje interestelar. 
Grises que no quiero abandonar. 
Preguntaste dónde está el fin. 
Tras el horizonte carmesí, los polos se encontrarán. 
¿Quién soy yo para juzgar a otro?  

Movimiento e impulso. 
El hombre es la medida de los recuerdos. 
Caemos por un agujero, pero nunca nos importó. 
Somos hijos del vértigo devastador.
Quisimos y perdimos.
Vemos por un prisma que nos guía.
Ojos que deambulan por calles vacías.

Tacto y agresión.
Palabras que lastiman como cuchillos.
Crisis que impiden respirar.
Un encierro, es eterno.
¿Hasta cuándo durará?
Dos sombras corren por la noche.
Pronto los consumirá.

Descanso y energía potencial.
Quisimos ver más allá de lo terrenal.
Es la impotencia de querer ser otro.
Huesos rotos que esperan.
Un corazón que sabe que pronto comenzará a latir.
El ciclo comienza con una mirada.
Percepción e intensidad.





sábado, 3 de octubre de 2020

Esperanza ante la muerte

Entre ojos inyectados en sangre, un cuerpo marchito clama.
El silencio lo recubre, y sus manos se entrelazan en una última señal de paz.
Bajo la penumbra de la vida un último suspiro se funde con el aire.
¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo el olvido de la muerte perforará la carne?
 
Los recuerdos se borran y el hombre descansa.
Sus luchas, amores y fatigas, cada historia sin contar
Ya no son más que un eco perdido, una canción que nunca se cantará.
 
En su último lecho el hombre ha de esperar
Esa mañana gloriosa, cuando con júbilo despertará.
Y en eterna juventud junto a Él morará.
¡Descansa ya, buen hombre! ¡Pronto el día llegará!


En recuerdo de los que se fueron, pero esperamos volver a ver.


miércoles, 30 de septiembre de 2020

Recuerdo

Recuerdo esas horas en las que todo parecía más simple,
Donde poco a poco el sol bajaba
Atravesando la extensión celestial,
Rompiendo débilmente la oscuridad mundana,
Ocultándose en un horizonte aparente
Para dejar paso a la apacible noche.

Recuerdo observar atentamente
Los matices, los colores,
La delicada conjugación del espectro solar en su último suspiro
Mientras los sueños brotaban de mi joven mente,
Surcando los mares de mi imaginación,
Tocando las costas de mi pequeño mundo.

Recuerdo ver el tiempo avanzar con la luz
En aquella mesa de mármol blanco,
Donde cada segundo era una aventura que contar,
Donde en la quietud podía soñar.

Recuerdo tomar mis manos con el recuerdo.
Recuerdo esos instantes en ese único lugar.
Vida, ¿puedes devolverme allí?
¿Es posible que los momentos más hermosos sólo subsistan en un recuerdo perecedero?
La vida no es más que una imagen mental que se extingue con el último suspiro de un cuerpo marchito.
Pero mientras los sueños alimenten mi existencia,
Mientras su suspiro embargue mi corazón
Y mis ojos vean este atardecer carmesí,
Recuerdo...



martes, 29 de septiembre de 2020

Los olvidados

Hay ojos cerrados que se jactan de ver
Y bocas abiertas que rugen por tu piel.
No falta quien diga que el mundo está al revés.
Llenos de vida, imparten su justicia
Y respiran, y existen.

Voces se alzan y chocan sin cesar
En un claroscuro de líneas definidas.
Ella no sabe ya quién tiene razón,
Pero él cree que todo irá mejor
Si respiran, si existen.

No hay nacimiento sin dolor,
Cada existencia clama por la luz.
La muerte última es el olvido.
¿Me recordarás si nunca me has visto?

Y los hijos serán pérdidas,
Y en tu nombre serán negados.
Clama su sangre en la tierra,
Cuelgan desechos en tus manos.
En un grito de libertad, en un grito de igualdad
Son recuerdos que no han sido.

Ella se pregunta qué es el amor,
De sus labios brota compasión.
Mientras, guardo silencio en un la oscura habitación.
Acorralado, ya no veré la luz.
Y respiro... un olvido.



lunes, 28 de septiembre de 2020

Soledad en una tarde de otoño (en tiempos de cuarentena)

Atardece en la ciudad,
Lugar perdido en Buenos Aires
Donde las calles permanecen vacías
Y sólo el murmullo de una radio lejana decora el ambiente.

Los colores del cielo se conjugan 
Con las hojas marchitas que al piso caen.
Señal del otoño que avanza,
Muestra del lento paso del tiempo.

El viento recorre las estructuras,
Efímeros intentos del hombre por prevalecer
A la naturaleza indomable que paciente espera
Por recuperar lo que se la ha robado.

Ya casi anochece en la ciudad.
Se cierran las puertas, se cierran las ventanas.
Aislados, solo entre cuatro paredes
Añoro el día en que pueda volver a verte.


Para J.

Alba

Veo,
Entre montañas desnudas y ríos que las bañan,
La corona de luz de un sol que nace
Cubriendo estrellas que desaparecen con el solemne brillo del alba.
La palabra viva de una pluma que sueña con escribir
Algo digno de tal cuadro,
Que ni los más célebres pintores podrían reproducir.
Mas la noche, en su último suspiro antes de partir,
Se despide acariciando con sus manos de sombras 
A cada criatura durmiente en la apacible tierra.
Nace el día como un niño sonriente.
Cantan las aves en coros de bienvenida.
Por un breve tiempo, la luz contentará sus vidas.
Nace el día con sus dolores,
Con sus vaivenes, con su solemnidad rojiza.
Avanza en la extensión de lo palpable,
Cambia todas las perspectivas.
Me uno a los cantos de los pájaros.
Buen día, día,
Te esperamos toda la noche.
Inicia nuestras rutinas, el ciclo de la vida.
Espéranos, noche,
Pronto te volveremos a necesitar.



Antes del hoy

Antes del hoy, el ayer.
Tiempo que corre sin mí,
Dijimos que el fin sería un nuevo inicio.

Paisaje de colores silenciosos
Donde la tierra rasga al cielo,
Nubes que quiebran la calma.
Respiro y siento la vaga sensación
De no ser parte de este mundo.

Eras tan inocente entonces
Ante ese solemne desierto.
Las montañas cubren el horizonte
Pero no buscabas verlo.

No hay valentía en negar el miedo,
Los bienaventurados luchan con ello.
Encuentra en el viento un sonido 
Que vuelva sencillo el decir adiós.
Era un viaje perfecto
Antes del hoy.



Ocaso

Miro al ocaso
Y a su oculta ambigüedad.
Un juego de colores se abre en la ciudad.
Tu silueta en un mar de rojos, el tiempo se detiene
Cuando la nada es todo
Y el silencio mil voces al hablar.




Para J.


 

miércoles, 1 de octubre de 2014

Revelación

Hoy, les traigo un texto que escribí hace ya unos cuantos años, cuando tenia unos 13. Hoy lo encontré en un viejo cuaderno. Había varios, pero por ahora, solo publicaré este. Lo escribí una noche que viajaba en auto por una ruta costera y, en la profunda oscuridad, pude ver las estrellas en su totalidad, ya que ninguna luz de la ciudad las podía opacar. Tal vez esto que les cuento los ayude a entenderlo mejor, y espero que les guste.


REVELACIÓN
Tanto tiempo sin poder ver,
Sin saber la verdad.
La oscura noche
Corrompida por la luz
No se ve tal cual es.
Pero ahora, 
Viajando en este silencio,
Veo tan claro como nunca antes
Esa magnifiscencia ancestral
Que esconde los tesoros del más alla. 
Adornada por estrellas,
Atacada por la necesidad
De querer cada vez más.

Ella solo quería soñar

Ella soñaba despierta, quería soñar con su realidad. 
Buscaba consuelo en aquello que solo la podía lastimar. 
Cerraba sus ojos, y creía ver con claridad. 
Pero todo era un sueño, ¿verdad? 
Quisiste ocultarlo, aunque el mundo lo sabía ya, 
Que tu corazón es una bomba de tiempo, esperando a detonar 
Hiriendo a todos los que te quisieron amar. 

¿Era tan complicado ver un poco más allá? 
¿No es acaso uno mismo, quien encuentra su verdad? 
Pero necesitabas más, no importaba cuanto 
Y si otros debían pagar tu vacío existencial. 

Utopías de igualdad, bajo un suelo irregular. 
Dijiste que el amor es aquello que uno siente al llorar. 
Me dijiste que el tiempo encuentra formas, solo tenia que esperar. 
Que no eran trampas, si uno podía ganar. 

Oportunidades gastadas, viajes al más allá. 
Ella solo quería soñar, jamás quiso lastimar. 
Pero sus heridas se trasformaron en enfermedad, 
Y sus mentiras, en peligrosa verdad. 
Y yo quise creer, y yo quise sentir 
Que el amor era lo que me hacías vivir. 
Pero el amor es más que tu juego de azar.
Ella solo quería soñar

martes, 30 de septiembre de 2014

El cuadro (Ruptura)

En la cercanía de dos cuerpos 
Surge una fuerza incontrolable. 
La lluvia cae, y tus ojos se llenan de nubes 
Un cuadro se pinta, siluetas en la noche 
Tonos oscuros que opacan la luz, 
Nos aprisionan en aquello que llaman amor.